Saltar al contenido

Ríos de España, pareidolia y técnicas mnemotécnicas

De pequeños aprendemos a ver diferentes figuras mirando las nubes, es una forma de recrear aquello que parece lo que en realidad no es. Esta misma forma de comparar formas con objetos que no existen se puede aplicar al campo de la memoria y del aprendizaje, especialmente si queremos desarrollar la memoria fotográfica.

Hoy tomaremos un ejemplo práctico de aprendizaje basado en la pareidolia y tomando como referencia los ríos de España para una memorización con mayor retención y fácil de recordar. Vale decir que esta técnica mnemotécnica sugerida de manera personal en realidad puede aplicarse a cualquier campo que requiera memorización espacio-visual, algo así como una «chuleta mental».

Visualmente podemos comparar el mapa de España con la cabeza de un torero con sombrero que servirían como la cresta norte de la región del país. Si bordeamos y convertimos en silueta este ejemplo de pareidolia simbólica podemos obtener unos trazos similares a los del país peninsular. Los distintos órganos faciales nos ayudan a posicionar fotográficamente en un mapa mental las posiciones de los ríos en este caso. Incluso sus tramos pueden ser memorizados basándonos en el recorrido facial que harían en este objeto utilizado como recurso gestáltico para la técnica de aprendizaje.

Siguiendo este ejemplo podemos comenzar posicionando los primeros ríos desde la zona norte, específicamente en el mortero o sombrero de la figura representada teniendo en esta área el Miño, el Duero y el Ebro. Más al sur, por la zona intermedia, llegando a la altura de la oreja izquierda o la zona de Portugal encontraríamos el Tajo y dirigiéndonos a la zona suroeste el Guadiana, posicionado cerca del lugar en el que estaría simétricamente la mejilla izquierda y teniendo un tramo afluente hacia la nariz. Por la zona de la barbilla encontraríamos el Guadalquivir que desemboca junto al Segura en la mejilla derecha. Jucar se situaría un poco más arriba, bajo el párpado derecho del rostro facial.

Esto no es más que nuestra mente creando posiciones a partir de formas, aleatorias o no definidas, imágenes con significados pero nos permite memorizar visualmente cualquier tipo de información. Todo se construye a través de patrones familiares para nuestro cerebro, que automáticamente tiende a tener sentido y transformar todas nuestras percepciones en algo conocido. La pareidolia es un fenómeno totalmente psicológico y común a todos los seres humanos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Scroll Up